jueves, 12 de febrero de 2026

Dosimetría del Paciente en Radiología Convencional

 

 Dosimetría del Paciente en Radiología Convencional

La dosimetría en radiología diagnóstica es la disciplina encargada de medir, calcular y evaluar la cantidad de radiación ionizante que recibe el paciente durante un procedimiento radiológico. Su finalidad principal es garantizar que las exposiciones sean justificadas y optimizadas, manteniendo una adecuada calidad de imagen con la menor dosis posible.

En radiología convencional, aunque las dosis son relativamente bajas en comparación con otras modalidades como la tomografía computarizada (TC), la exposición repetida puede incrementar el riesgo biológico si no se controla adecuadamente.

La dosimetría permite:

  • Evaluar la seguridad del procedimiento.

  • Comparar los valores obtenidos con los Niveles de Referencia Diagnósticos (DRL).

  • Optimizar los parámetros técnicos.

  • Reducir riesgos determinísticos y estocásticos.

Uno de los principios fundamentales en protección radiológica es el principio ALARA (As Low As Reasonably Achievable), que establece que toda exposición debe mantenerse tan baja como sea razonablemente posible, considerando factores económicos y sociales.


Dosimetría del Paciente en Radiología Convencional (G2)

La radiología convencional utiliza rayos X para obtener imágenes diagnósticas del cuerpo humano, especialmente del sistema óseo y estructuras torácicas. Durante el procedimiento, el paciente absorbe parte de la radiación emitida por el equipo.

La dosimetría del paciente en radiología convencional se centra en medir la radiación absorbida en puntos específicos del cuerpo, siendo uno de los parámetros más utilizados la Dosis de Entrada en Piel (ESD).

Objetivos de la dosimetría del paciente:

  • Determinar la dosis absorbida.

  • Identificar exposiciones innecesarias.

  • Optimizar protocolos técnicos.

  • Garantizar la protección radiológica.

En la práctica clínica, los valores obtenidos se comparan con los Niveles de Referencia Diagnósticos (DRL), los cuales no son límites de dosis, sino valores orientativos que ayudan a identificar prácticas que podrían estar administrando dosis superiores a lo habitual.


Dosis de Entrada en Piel (ESD – Entrance Skin Dose)

La Dosis de Entrada en Piel (ESD) es la cantidad de radiación absorbida por la piel del paciente en el punto donde incide el haz de rayos X.

Se expresa en:

  • Gray (Gy)

  • Miligray (mGy)

La ESD incluye:

  • La radiación del haz primario.

  • La radiación retrodispersada generada dentro del cuerpo del paciente.

Es un parámetro ampliamente utilizado porque permite estimar el riesgo de efectos determinísticos en la piel, especialmente en procedimientos repetitivos.

Importancia clínica de la ESD

Aunque en radiología convencional las dosis son bajas, una ESD elevada podría producir efectos como:

  • Eritema cutáneo (en casos extremos).

  • Daño tisular en exposiciones repetidas.

  • Incremento del riesgo estocástico a largo plazo.

Métodos para medir la ESD

  1. Dosímetros Termoluminiscentes (TLD)
    Se colocan sobre la piel del paciente y miden la radiación absorbida.

  2. Dosímetros de estado sólido
    Permiten mediciones más rápidas y directas.

  3. Métodos indirectos de cálculo
    Se basan en parámetros técnicos del equipo como kVp, mAs, distancia foco-piel y filtración.

La ESD es uno de los indicadores más prácticos en auditorías de control de calidad.

Factores que Influyen en la Dosis en Radiología Convencional (A2)

Factores que Influyen en la Dosis en Radiología Convencional (A2)

La dosis que recibe el paciente depende de múltiples factores técnicos y físicos relacionados con el equipo y el procedimiento.

1. Kilovoltaje pico (kVp)

El kVp determina la energía del haz de rayos X.

  • A mayor kVp, mayor penetración.

  • Puede permitir reducir el mAs.

  • Influye en el contraste de la imagen.

Un aumento adecuado del kVp puede disminuir la dosis si se reduce proporcionalmente el mAs.2. Miliamperaje por segundo (mAs)

El mAs controla la cantidad de fotones producidos.

  • Es directamente proporcional a la dosis.

  • Si se duplica el mAs, se duplica la dosis.

Es el factor técnico que más influye directamente en la exposición del paciente.

3. Distancia foco-piel

Se basa en la ley del inverso del cuadrado.

  • A mayor distancia, menor intensidad del haz.

  • Si el tubo está más cerca del paciente, aumenta la ESD.

Mantener una distancia adecuada reduce significativamente la dosis.

4. Tamaño del campo (Colimación)

La colimación limita el área irradiada.

  • Campo grande = mayor volumen irradiado.

  • Mayor campo = más radiación dispersa.

  • Más dispersión = mayor dosis absorbida.

Una buena colimación mejora la calidad de imagen y reduce la dosis.

5. Espesor y constitución del paciente

Pacientes con mayor espesor corporal requieren:

  • Mayor mAs.

  • En algunos casos mayor kVp.

Esto incrementa la dosis absorbida.

6. Uso de rejilla (Grid)

La rejilla:

  • Reduce la radiación dispersa.

  • Mejora el contraste de la imagen.

Sin embargo:

  • Obliga a aumentar la técnica.

  • Incrementa la dosis al paciente.

Optimización y Protección Radiológica del Paciente

Optimización y Protección Radiológica del Paciente

La optimización de la dosis es responsabilidad del profesional en radiología. No se trata únicamente de obtener una buena imagen, sino de garantizar la seguridad del paciente.

Para lograrlo se deben aplicar:

  • Protocolos adecuados según el tipo de estudio.

  • Ajuste correcto de parámetros técnicos.

  • Uso apropiado de colimación.

  • Aplicación del principio ALARA.

  • Comparación con los DRL establecidos.

La dosimetría permite mejorar la calidad del servicio radiológico y fortalecer la cultura de seguridad en el entorno clínico.

Dosimetría del Paciente en Radiología Convencional

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